
Unos de los elementos de consumo que casi de manera instantánea alcanzan la obsolescencia son los productos informáticos. La celeridad con la que surgen al mercado procesadores más potentes y el abaratamiento de los costes de producción provocan que un ordenador personal sea quizás el bien que más rápidamente pierde valor.
La experiencia, sin embargo, nos dice que el hecho de que un ordenador baje de precio rápidamente no significa que no sea útil. Es más, dependiendo de las necesidades de cada uno, un ordenador obsoleto puede servirnos perfectamente.
Para navegar por la red, comprobar nuestro correo y trabajar con software ofimático no necesitamos toneladas de gigas de disco duro, ni una memoria RAM gigantesca, o un procesador como para manejar un satélite del Pentágono.
Además, actualmente se ha puesto de manifiesto que menos es más. Sirva como ejemplo el espectacular resurgir de los netbooks, para demostrar que pueden vivir perfectamente sin unidad DVD, ni un alto RAM ni un procesador hipersónico.
Interesantes opciones como las nubes de software, los discos duros virtuales, el correo web o las aplicaciones online abren un abanico de posibilidades a los antiguos y más lentos procesadores,
por lo que comprar ordenadores de ocasión o de segunda mano
reconfigurados puede suponernos un ahorro importante sin que ello
suponga renunciar a prestaciones básicas hoy en día.
Una opción a considerar pues, y que nos puede suponer un importante ahorro, es la de
comprar informática de ocasión. Pero tiene otras ventajas:
La informática de ocasión contribuye al desarrollo tecnológico, pues el coste reducido de los equipos permite la adquisición de material informático por parte de Institutos, Colegios, Academias, Escuelas, Bibliotecas y todo tipo de organizaciones y personas del ámbito del desarrollo tecnológico digital.
Ayuda a preservar el medio ambiente, ya que como consecuencia indirecta de la rapidez en la evolución de los microprocesadores, los ordenadores que no se reciclan en el mercado de la segunda mano acaban en vertederos, el hardware informático es difícil de reciclar y todo lo que no se recicla acaba en el basurero.
Además, el hardware de segunda mano cumple los requerimientos mínimos para servir como medio de aprendizaje. Funciona correctamente con servidores web, bases de datos, entornos de programación, editores, navegadores web, etc.. Por su reducido coste es ideal para todo tipo de centros de enseñanza.